¿Qué es el autismo?
El autismo o más correctamente el Trastorno del Espectro Autista (TEA), es un conjunto amplio de condicionantes que afectan al neurodesarrollo y producen dificultades de comunicación, de interacción social y una falta de flexibilidad del pensamiento y de la conducta de la persona (lo que habitualmente se conoce como triada de Wing). Así pues, existe una gran variabilidad en función de la forma, gravedad y edad en la aparezcan los distintos criterios, pudiendo decir que cada persona que padezca TEA presentará características observables únicas, y que el TEA como concepto podría imaginarse como un gran abanico que se extendería desde el desarrollo normal hasta los trastornos más graves.
Existen numerosas clasificaciones al respecto aunque las más utilizadas son el CIE-10 y el DSM IV (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders). Está última no recoge el TEA como término clasificatorio, empleando el de Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD) que incluiría:
- Trastorno autista, autismo infantil o Síndrome de Kanner: Personas que padecen todas las manifestaciones de la triada de Wing en mayor o menor medida.
- Trastorno de Asperger o Síndrome de Asperger: Aunque manifiestan incapacidad para establecer relaciones sociales y rigidez mental y comportamental, no presentan dificultades lingüísticas. Tampoco se asocia ninguna discapacidad intelectual.
- Trastorno de Rett o Síndrome de Rett: Sólo se presenta en niñas y se acompaña de una rápida regresión motora y de la conducta antes de los 4 años. Está asociado a mutaciones en el gen MECP2124 y su frecuencia es baja en comparación con los anteriores. Lleva asociado a una grave discapacidad intelectual.
- Trastorno desintegrativo infantil o Síndrome de Heller: Es muy poco frecuente. Cursa entre los 2 y 10 años tras un desarrollo inicial normal, desencadenando una pérdida de las habilidades adquiridas en casi todas las áreas. Se cree que pueda deberse a lesiones no identificadas del sistema nervioso central porque suele ir asociado a una discapacidad intelectual grave, trastornos convulsivos e incremento de alteraciones en los electroencefalogramas (EEG).
- Trastorno generalizado del desarrollo no especificado: Como puede deducirse por su nombre engloba aquellos casos que no pueden clasificarse dentro de alguno de los anteriores.
El TEA suele manifestarse durante los tres primeros años de vida y perdura a lo largo de ésta, siendo el periodo de 0 a 6 años el que abarca la mayoría de los diagnósticos y se constituye con el periodo de vigilancia de Atención Temprana. Una detección precoz podrá significar una atención anticipada, lo que contribuirá en una mejora de la calidad de vida del menor con TEA y su familia ya que disminuirá el estrés familiar, aumentará su capacidad de afrontamiento y facilitará el desarrollo de la adaptación social del niño.
Según refleja el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en su documento sobre la Estrategia Española en Trastornos del Espectro del Autismo, la prevalencia de estos trastornos en nuestro país se ha incrementado significativamente en los últimos 40 años hasta situarse en 1 caso por cada 100 nacimientos. En otros países, estudios como el del Centro de Control de Enfermedades de Atlanta (EEUU) de 2014 señalarían que 1 de cada 68 niños podrían padecer un trastorno de este tipo. Este aumento se enmarca paralelamente al de otros trastornos del neurodesarrollo y también por una mayor conciencia al respecto y una mejor identificación y diagnosis.
No existe una causa única que explique el origen del TEA aunque se suelen citar trastornos cromosómicos (presentes en al menos el 10% de los casos) y factores ambientales, como el aumento de la edad media de los padres.
En lo que se refiere al género de las personas que padecen TEA, hasta hace poco existía gran consenso en relación a que su presencia es cuatro veces mayor en hombres que en mujeres aunque en ellas se ha comprobado una mayor confusión en los diagnósticos debido a que parecen ser más eficaces a la hora de desarrollar estrategias para superar los déficits adaptativos y sociales.
Psicotip
Las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) sufren dificultades de comunicación y de interacción social; pero solo el desconocimiento y la indiferencia del resto generan su exclusión…
